Si la Iskur V2 X es la versión de acceso, esta es la de verdad. La diferencia está en el soporte lumbar: en lugar de un arco fijo esculpido en el respaldo, aquí hay un mecanismo montado sobre muelles que se mueve con tu cuerpo, y que además se regula con dos palancas — 60 mm de altura y 40 mm de saliente. Es la diferencia entre «me vale» y «me encaja».
El resto acompaña: reposabrazos 4D totalmente ajustables, reclinación hasta 152°, inclinación que reacciona a tu peso y base de metal de 690 mm. El tapizado en tejido resiste salpicaduras, aceite y suciedad, y no da el calor de la polipiel.
Las reseñas son de las más entusiastas del catálogo, y llamativamente vienen de gente que ha probado muchas sillas: un comprador que pasa doce horas diarias sentado cuenta que es la única en la que no empieza a molestarle nada a las dos horas. Otro la compara con Secretlab y Cougar y se queda con esta.
Dos avisos. El primero: pesa 28 kg. El segundo, y más importante: su precio oficial es de 699,99 € pero casi nunca se vende a eso. El descuento que ves puede ser menos espectacular de lo que sugiere el tachado — aun así, a 400 € es de lo mejor que puedes comprar.
Ideal para
Quien pasa jornadas largas sentado, quiere ajustar el apoyo lumbar al milímetro y prefiere no llegar al desembolso de una Secretlab.
Mejor busca otra si
Quien mida menos de 1,60, necesite mover la silla a menudo, o busque gastar menos de 300 €.