Por 126 €, la Yaheetech mete cosas que llaman la atención en el escaparate: reposapiés retráctil, masaje vibratorio en el apoyo lumbar con conexión USB, respaldo de 75 cm con laterales alados y una base de 72 cm, de las más anchas del catálogo.
Los ajustes básicos están: altura de 48 a 57,5 cm (el recorrido más alto de nuestras económicas, útil si tienes un escritorio alto) y respaldo reclinable y bloqueable entre 90° y 135°. Soporta hasta 150 kg, y el fabricante presume de un pistón que ha superado 100.000 pruebas de impacto.
Ahora lo que importa, y conviene decirlo claro: el acolchado es escaso. No es una opinión aislada — hay una reseña de 3 estrellas particularmente útil que dice literalmente que «es casi como sentarse en una tabla», y otras varias que la califican de dura. Para un rato está bien; para ocho horas, no.
El masaje es lo que es: un motor de vibración. Entretiene los primeros días y no sustituye a un soporte lumbar decente. Si el presupuesto es de 126 € esta silla cumple, pero por 34 € más la SONGMICS de esta misma sección trae asiento de muelles y se sienta bastante mejor.